domingo, 30 de marzo de 2014

LITERATURA UNIVERSAL - TRABAJO WALT WHITMAN - COMENTARIO DE UN FRAGMENTO DEL POEMA "YO CANTO AL CUERPO ELÉCTRICO"

INDICE

· Localización. 
¾   Relación poema – autor.
¾  Relación poema – obra.
¾  Relación poema – obras del autor.
¾  Relación poema – movimiento literario.
¾  Relación poema – género y subgénero literario.

·  Determinación del tema.  Tema principal.
· Determinación de la estructura. Interna y externa.

· Análisis de la forma partiendo del tema.
¾  Recursos expresivos a nivel morfosintáctico.
¾  Recursos expresivos a nivel léxico- semántico.

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Ésta es la forma femenina,
Exhala de pies a cabeza una divina aureola,
Atrae con irresistible atracción,
Me atrae su aliento como si yo no fuera otra cosa que
un indefenso vaho, todo desaparece salvo ese
aliento y yo,
Los libros, el arte, la religión, el tiempo, la visible y
sólida tierra, y lo que del cielo esperábamos y lo
que del infierno temíamos, todo se ha consumido.
Mis frenéticos filamentos, indómitos, brotan de él,
la reacción también es indómita.
El pelo, el pecho, las caderas, la curva de las piernas,
las negligentes manos que se sueltan, las mías que
se sueltan.
La marea aguijoneada por el reflujo, el reflujo por la
marea, carne de amor henchida y deliciosamente
doliendo.
Límpidos, ilimitados chorros de amor, calientes y
enormes, trémula jalea de amor, zumo espumoso y
delirante.
Noche nupcial de amor que se abre camino con
delicadeza y demora en el alba yacente.
Penetrando en el día dócil que cede,
Perdida en el abrazo de la profunda y dulce carne del
día.
Éste es el núcleo —primero el niño nace de la mujer,
el hombre nace de la mujer.
Éste es el baño del sexo, ésta la fusión de lo grande y de
lo pequeño, y otra vez la salida.
No sintáis vergüenza, mujeres, vuestro privilegio
incluye a los otros y es el manantial de los otros,
Sois las puertas del cuerpo y también las puertas del alma.
La mujer encierra todas las cualidades y las afina.
Está en su lugar y avanza con equilibrio perfecto.
Es todas las cosas debidamente veladas, a la vez
pasiva y activa.
Su destino es concebir hijas e hijos, y asimismo hijos
e hijas.

Veo mi alma que se refleja en la Naturaleza,
Veo a través de una neblina a la Única, de inexpresable
plenitud, cordura y belleza.
Veo la cabeza inclinada y los brazos cruzados sobre
el pecho, veo a la Mujer.





Localización.

Relación poema – autor.


El poema de “Yo canto al cuerpo eléctrico” fue escrito por Walt Whitman (1819-1892), poeta, ensayista, periodista y humanista estadounidense. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Whitman está entre los más influyentes escritores del canon estadounidense y ha sido llamado el padre del verso libre. Su trabajo fue muy controvertido en su tiempo, particularmente por su libro Hojas de hierba, descrito como obsceno por su abierta sexualidad. Walt es uno de los grandes cantores del ser humano. La vida de Whitman se enmarca en unas precisas coordenadas históricas, entre la compra de Luisiana a Francia en 1803, por un lado, y la guerra civil americana (1861-1865) o Guerra de Secesión, que enfrentó al Norte y el Sur por el tema abolicionista, por otro. En el tiempo vital del poeta ocurrieron hechos importantes para la historia de la “nueva nación sobre la colina”, que en cierta forma prepararon el camino para que su poesía tuviera la excelente acogida que tuvo y convirtiera a Whitman en poeta nacional:

· El triunfo y expansión de la Doctrina del presidente Monroe, conocida como el “Destino Manifiesto” (1817-1825), con su célebre fórmula “América para los americanos”, con lo que se rechaza la injerencia de cualquier nación en los asuntos propios de los Estados Unidos y se confía en que Dios y la Providencia están de parte de los americanos, a los que ha designado para ser el nuevo Israel, el pueblo que destacará en el concierto de las naciones, y para imponerse a los demás pueblos, sean indios, negros, blancos o amarillos, europeos, africanos, asiáticos. Esta Doctrina dio a la nueva nación conciencia de su diversidad y singularidad, le hizo mostrarse orgullosa de sus raíces americanas (melting pot, mestizaje cultural, culturas amerindias, puritanismo anglosajón, elementos afroamericanos, conquista del Oeste, idea de frontera móvil, antipapismo, antimonarquismo.)


· Las obras utopistas de algunos intelectuales como Ralph Waldo Emerson, quien escribió The Poet en 1844; L. O’Sullivan, que publicó El sueño americano en 1845; o Henri David Thoreau, autor de Walden (1854). Todos ellos planteaban el camino de Norteamérica como el de una nueva nación que habría de convertirse en el paraíso de la igualdad y la democracia. Emerson señala incluso que hace falta una literatura propiamente americana que no dependa de las corrientes estéticas triunfantes en Europa.

· La guerra con España (1898), que nos llevó al terrible Desastre, con la pérdida de nuestras últimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) y el final del Imperio español, ocurrida apenas unos años después de la muerte de Whitman (1892), sirve para poner de relieve el auge de la nueva potencia americana y la decadencia de las viejas naciones europeas, agotadas en el transcurso de la historia.

Walt era un hombre de la clase media. A diferencia de Goethe, Flaubert o Baudelaire, no había nacido rico ni pertenecía a la alta burguesía. Walter Whitman nació en Long Island, el 31 de mayo de 1819. Murió el 6 de marzo de 1892. Su vida estuvo llena, como la de la mayoría, de frustraciones y desengaños, necesidad y esfuerzo sin recompensa.

Su padre, carpintero, murió alcohólico (en 1855); era un hombre sin estudios, pero con un gran liberalismo y enorme fe en las esperanzas del país; él, librepensador a su manera, enseñó a Walt los ideales de libertad e igualdad, pues admiraba la Revolución Francesa, al general Lafayette (al que había visto de niño en una ocasión) y al ensayista Thomas Paine. Su madre era cuáquera y de ella aprendió la fe en Dios, el coloquio directo con la divinidad, la creencia en el alma.

Sus dos hermanas bordearon la enajenación mental (neurosis). Sus hermanos eran débiles y dependientes. Enfermos y moribundos, alcoholizados como su padre, había que cuidarlos; se llamaban Georges Washington, Thomas Jefferson y Jesse Whitman, el hermano menor, que tuvo que ser internado en un manicomio. Georges fue herido en la guerra civil, donde luchó como soldado. Thomas también fue soldado en la guerra civil. Walt, como hermano mayor y patriarca de la familia, tras el fallecimiento del padre en 1855, estuvo igualmente en la guerra, pero como enfermero voluntario, pues era demasiado mayor para luchar Walt trabajó duramente toda su vida, no tuvo una esmerada educación (como tampoco la tuvo el presidente Abraham Lincoln, que de joven trabajó de leñador, antes de hacerse abogado y senador y ser conocido entre sus vecinos con el apodo de “el honrado Abe”) Sin estudios, Whitman fue maestro, carpintero (como su padre), ejerció el periodismo con magra fortuna, fracasó como editor-impresor, trabajó como empleado público. Tuvo, como su compatriota del Sur Edgar Allan Poe, la necesidad de ganarse la vida, no podía vivir de rentas. Desde 1864, cuando sufrió un primer ataque de apoplejía que le dejó casi paralítico, su salud de hombre fuerte se fue deteriorando progresivamente. Al final, no salía de casa y se consagraba casi exclusivamente a su obra, Hojas de hierba, que fue corrigiendo y aumentando incansablemente hasta el final de sus días. Leaves of Grass fue tenida por inmoral y lo convirtió en indeseable para una parte de la sociedad, pero también le granjeó el respeto de los intelectuales (Emerson, Thoreau, Alcott) y lo inmortalizó para la posteridad.Whitman amó a las mujeres y a los jóvenes (especialmente, según se dice, a Peter Doyle, que fue el amor de su vida, un joven soldado que había vuelto de la guerra civil), en tiempos de homofobia y puritanismo mental. Le gustaba la adulación y se rodeaba de jovencitos imberbes que lo adoraban, como había hecho Sócrates y como hará después Ginsberg (quien reconocía abiertamente a Whitman como maestro).

Whitman encontró la esencia de su vida no en los clubes de Harvard o en los padres puritanos, tampoco en la huida a la naturaleza que proponía Emerson, sino en la ciudad (como Baudelaire) entre banqueros, periódicos, asfalto, ruido, muchedumbre y deudas.

En el tiempo que le tocó vivir, segunda mitad del XIX, emocionado testigo de la guerra civil, Estados Unidos era el país menos coercitivo del mundo, respetuoso con la iniciativa privada, el que más posibilidades ofrecía a los desheredados, el paraíso igualitario. Whitman canta a esa democracia dela joven América de los ciudadanos que ya no son súbditos. Y exalta su naturaleza exuberante, su toponimia autóctona y tribal. Canta a la vida y a la libertad, al individuo y las masas trabajadoras, a la joven nación americana, a la belleza y la poesía nueva, liberada del yugo europeo.

Si el siglo XVII había sido el de la colonización puritana de los padres peregrinos (Pilgrim Fathers); si el XVIII había aportado la independencia de Inglaterra (tras la guerra de 1775 a 1783) y la antítesis del puritanismo con el auge de las ciencias experimentales, el XIX es la época en que Norteamérica quiere definirse como nación.

La Guerra de Secesión (1861-1865) y la abolición de la esclavitud son los grandes acontecimientos que marcan a Whitman, decididamente abolicionista. También el asesinato del presidente Lincoln y la "Doctrina Monroe" del "Destino Manifiesto", con su lema "América para los americanos" y su creencia implícita de que Dios está con los americanos que se imponen a los indios, los mexicanos y los europeos, sean españoles, franceses, ingleses... Whitman le escribe a Emerson que los americanos serán "los más frescos y los más libres de los hombres". En Hojas de hierba los presenta fuertes, sanos, libres y seguros de sí mismos.

La joven gran nación necesitaba una literatura, una tradición propia.

Los norteamericanos estaban cansados de ir siempre por detrás en la gloria literaria. Washington Irving, James Fenimore Cooper inauguraron la literatura propia norteamericana.

En poco tiempo, se creó un gran legado cultural: La letra escarlata, 1850), Hermann Melville (Moby Dick, 1851), Henri 1854)... Comenzaba la edad de oro de la literatura estadounidense.



Relación poema – Obra.
El poema de “Yo canto al cuerpo eléctrico” es uno de los más famosos del libro de Hojas de hierba, Leaves of Grass de Whitman.

Hojas de hierba es considerada como una obra maestra, díficilmente catalogable y definida por el mismo Walt como “experimento”. Whitman durante más de cuarenta años la reedito nueve veces, desde la primera edición, de 1855, constaba de sólo 12 poemas, hasta la última, la “edición del lecho de muerte”, 1892, tenía un total de trescientos noventa, mejorándola incesantemente, convirtiéndola en el gran canto épico de los nacientes Estados Unidos, rompiendo con el dominio cultural británico. El libro es un poemario lleno de sexualidad, escrito en largos versos libres, siendo a su vez muy polémico desde su edición por las ideas liberales sociales y morales que defendía. Los poemas de Hojas de hierba son un canto a la vida, a la naturaleza, a los colores, a la nueva nación.

El libro trata de un hombre que habla de dos temas: de la libertad ideológica y sexual del individuo y del amor como experiencia vital más que la melancolía.

Whitman crea al héroe coral. Sus protagonistas son hombres corrientes y sus oficios, la Naturaleza americana. Walt, también crea una nueva épica abierta y libre, coloquial y familiar con la ideal del viaje permanente como principio, con un héroe humano.

Entre los poemas más famosos de Leaves of Grass figuran: “Canto a mí mismo”, “Yo canto al cuerpo eléctrico”, etc.


Relación poema – otras obras del autor.

El poema como las demás obras del Walt:

· Franklin Evans (1842)

· Drum-Taps (1865)

· Memoranda During the War

· Specimen Days

· Democratic Vistas (1871)

Van dedicados a la Nación Norteamericana.



Relación poema –movimiento literario.


“Yo canto al cuerpo eléctrico” lo encuadraríamos dentro del movimiento literario del trascendentalismo que fue un movimiento filosófico, político y literario estadounidense que floreció aproximadamente entre 1836 y 1860. También trascendentalismo se refiere al movimiento literario y filosófico que se desarrolló en las Estados Unidos en la primera mitad del siglo XIX. Aunque el movimiento fue, hasta cierto punto, una reacción frente a ciertas doctrinas racionalistas del siglo XVIII, resultó muy influenciado por el deísmo, que, si bien era racionalista, se opuso a la ortodoxia calvinista.

El trascendentalismo supuso también un rechazo de las estrictas actitudes religiosas puritanas procedentes de Nueva Inglaterra, donde se originó el movimiento. Además, se opuso al ritualismo estricto y a la teología dogmática de todas las instituciones religiosas establecidas.

Más importante aún, los trascendentalistas estuvieron influenciados por el Romanticismo, especialmente en aspectos como el examen de conciencia, la exaltación del individualismo y el elogio de las bellezas de la naturaleza y la humanidad. En consecuencia, los escritores trascendentalistas expresaron sentimientos semi-religiosos hacia la naturaleza, así como el proceso creativo, y veían una conexión directa, o una correspondencia, entre el universo (macrocosmos) y el alma individual (microcosmos). Según esta idea, lo divino impregna todos los objetos, animados o inanimados, y el objetivo de la vida era la unión con el denominado alma superior. La intuición, más que la razón, fue considerada como la facultad humana más elevada. La realización del potencial humano podía ser alcanzada a través del misticismo o gracias a una conciencia profunda de la belleza y la verdad del mundo natural circundante. Este proceso fue considerado como inherente al individuo, y toda la tradición ortodoxa se convirtió en sospechosa.


El trascendentalismo sostenía además una especial correspondencia que, según Emerson, debía existir entre las leyes naturales y las espirituales. Como luego lo hará Whitman en sus poemas, Emerson afirma que “el hombre debe ser su propia iglesia”, idea que éste desarrolla y amplía.



Relación poema –género y subgénero literario.
El poema pertenece al género lírico pues expresa sentimientos y para ello emplea el verso.

Determinación tema.

Tema principal.

El tema principal del poema es la mujer y su cuerpo. Podemos apreciarlo en el los primeros versos de éste: “Ésta es la forma femenina, exhala de pies a cabeza una divina aureola.” O bien cuando describe y enumera los elementos del cuerpo. “El pelo, el pecho, las caderas, la curva de las piernas, las negligentes manos que se sueltan, las mías que
se sueltan.”


Determinación de la estructura.


Estructura externa.

El poema está escrito en verso libre, podemos apreciarlo constantemente a lo largo que vamos leyendo. También podemos mencionar que el fragmento consta de bastantes pausas por lo que crea un movimiento lento.

Estructura interna.

Respecto a la estructura interna del poema cabe mencionar que durante todo el poema habla de la importancia de la mujer en nuestras vidas, somos fundamentales en la Naturaleza, somos la figura maternal, destinadas a concebir hijos e hijas, podemos apreciarlo en estos versos: “ Éste es el núcleo —primero el niño nace de la mujer,
el hombre nace de la mujer.
Éste es el baño del sexo, ésta la fusión de lo grande y de
lo pequeño, y otra vez la salida.
No sintáis vergüenza, mujeres, vuestro privilegio
incluye a los otros y es el manantial de los otros,
Sois las puertas del cuerpo y también las puertas del alma.” 


Análisis de la forma partiendo del tema.


Recursos expresivos a nivel morfosintáctico.

Encontramos:

Polisíndeton, repetición, muchas veces innecesaria, de conjunciones para unir frases o palabras:

“Los libros, el arte, la religión, el tiempo, la visible y
sólida tierra, y lo que del cielo esperábamos y lo
que del infierno temíamos, todo se ha consumido.”


Derivación, uso cercano de palabras derivadas de una misma raíz:

“Atrae con irresistible atracción,
Me atrae su aliento.”

Enumeración
, sucesión de elementos que pertenecen, generalmente, a la misma clase gramatical, y que cumplen la misma función sintáctica:

“El pelo, el pecho, las caderas, la curva de las piernas,
las negligentes manos que se sueltan.”

“Los libros, el arte, la religión, el tiempo, la visible y
sólida tierra:”

Asíndeton, supresión de conjunciones para dar más rapidez, intensidad o viveza a un periodo o enumeración:

“Los libros, el arte, la religión, el tiempo, la visible y sólida tierra.”

Recursos expresivos a nivel léxico- semántico.

Comparación, comparación de un elemento real con otro imaginario mediante un nexo gramatical explícito: A como B.

“Me atrae su aliento como si yo no fuera otra cosa que
un indefenso vaho.”

Epíteto, utilización de un adjetivo semánticamente innecesario por redundante, ya que describe una cualidad inherente al sustantivo que acompaña:

“Mis frenéticos filamentos, indómitos, brotan de él,la reacción también es indómita.”

LITERATURA UNIVERSAL - COMENTARIO DEL POEMA " LA DESTRUCCIÓN"

“LA DESTRUCCIÓN”

A mi lado sin tregua el Demonio se agita;
En torno de mi flota como un aire impalpable;
Lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones
De un deseo llenándolos culpable e infinito.

Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
De la más seductora mujer las apariencias,
y acudiendo a especiosos pretextos de adulón
Mis labios acostumbran a filtros depravados.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solas planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡Y el sangriento aparato que en la Destrucción vive!




El autor del poema “La destrucción” es Charles Pierre Baudelaire o conocido también, junto con Rimbaud, Verlaine y Mallarmé como un “poeta maldito” por su vocación rebelde y su manera escandalosa al margen de la sociedad; su vida de bohemia y excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Baudelaire nació en París el 9 de abril de 1821 fue un poeta (el de mayor impacto simbolismo francés), crítico de arte y traductor francés. Este odiaba, la sociedad en que le tocaba vivir, burguesa, hipócrita, aburrida y su siglo, el XIX, que carecía de grandeza. Es un “burgués burguesófobo”. Charles, al cual Jules Barbey d’ Aurevilley, periodista y crítico francés dijo que fue el Dante de la época recibió la influencia de Thomas de Quincey, poeta inglés; de Edgar Allan Poe y Théophile Gautier, a quien dedico su obra, Les fleurs du mal, en castellano, Las flores del mal publicada en 1857.


“La destrucción” es el primer poema de la cuarta vía de salvación o evasión, titulada como el libro, las flores del mal, concretamente, es el poema número noventa y uno. El poema, a causa de la organización interna de estructura unitaria, está perfectamente enlazadado a los siguientes que darán un sentido último a todo el poemario. El soneto pertenece al movimiento literario, el Simbolismo, pues como dijimos antes, Baudelaire fue el precursor de este movimiento. Es de género lírico, pues en él se expresan sentimientos, en el poema podemos apreciar a simple vista el sentimiento de dolor.

Los temas que caben destacar en el presente poema son el Demonio y con él, el satanismo y la muerte, podemos apreciarlo fácilmente en el primer verso “A mi lado sin tregua el Demonio se agita,”. Existe una voluntad de destrucción, de abrazar voluntariamente el mal, la depravación. El deseo eterno de alcanzar realidades ocultas le lleva a buscar el Arte, la poesía, la Belleza, estas, a veces, adoptan la forma de una mujer seductora, “pues sabe de mi amor por el Arte, de la más seductora mujer las apariencias”. La mujer es tentadora, una de las formas que adopta el Demonio, engañando al poeta haciéndole caer en “las llanuras hondas y desiertas del Hastío”, dejando más que sangre, dolor y destrucción, en una sola palabra: la nada.

En la primera estrofa habla de que la perversión está siempre en acecho aunque no podamos verlo. Ésta nos hace caer en la destrucción, en los vicios con el paso del tiempo. En la segunda se utiliza el vicio, la sensualidad de una mujer para provocar esa degradación. En la tercera estrofa, la corrupción se aleja de Dios, le agota y lo elimina. El poeta no puede remediar su malestar, su “Hastío” ni por la evasión del vicio. Y por último, en la cuarta estrofa, finalmente el poeta toca fondo, cayendo en la perversión y en la destrucción.



Para finalizar, mencionaremos algunas figuras literarias que se hayan presentes en el poema, como por ejemplo, en el primer verso, encontramos simbolismo “a mi lado sin tregua el Demonio se agita” , a continuación, en el verso dos, hay un epíteto “aire impalpable”; en el tres, sinestesia “ lo trago y lo noto cómo abrasa mis pulmones…”; en el cuarto verso, personificación, “un deseo eterno y culpable” o comparación, regresando al verso dos, “En torno de mi flota como un aire impalpable” El primer verso de la segunda estrofa comienza con un hipérbaton.