El presente texto es un fragmento del capítulo escrito por el
hispanista Paul Preston dentro de la obra colectiva La República asediada.
Hostilidad internacional y conflictos internos durante la
guerra civil. Es de
fuente secundaria, de historiografía cuyo tema principal es de naturaleza
política. Su finalidad es interpretar la significación de la Guerra Civil
española y está destinada a la comunidad científica y al púbico general
interesado, es una obra divulgar. La finalidad del texto es arrojar un nuevo
enfoque sobre el conflicto bélico español.
Se plantea una interpretación actualizada de la Guerra Civil
española (1936-1939). En primer lugar analiza los factores que desencadenaron
la Guerra: sobre éstos, el
autor propone que sólo en su primera
fase se ha de entender la guerra en clave exclusiva española y “como
consecuencia de viejos conflictos no resueltos”. En su segunda
fase, la guerra amplía la dimensión, pasa a un enfrentamiento entre países
europeos (uno de convicciones democráticas, de principios fascistas…), una
“Guerra Civil Europea” en un marco de crisis que se inicia en la Primera Guerra
Mundial y el hundimiento de los imperios acaba con la 2ª Guerra Mundial. En
segundo lugar el texto es la interpretación del historiador de la derrota de la
República española frente a los sublevados, que atribuye a dos factores: la
política internacional y las pugnas en el interior del bando republicano, las
cuales Preston otorga a las organizaciones de extrema izquierda. Hay pues una
referencia implícita a las organizaciones anarquistas y al P.O.U.M
Los precedentes remotos de la Guerra Civil son las Guerras
Carlistas, estas dieron notable poder y prestigio al ejército.
A partir de la crisis de 1898 y de su fracaso militar,
sectores del mismo se fueron decantando hacia posturas cada vez más
conservadoras buscando un nuevo prestigio que los mantuviese a salvo del
desprestigio del estamento político, como se observa en la Dictadura de Primo
de Rivera.
La década de los años treinta fue un periodo caracterizado
por una crisis general en toda España. Las alternativas políticas para hacer
frente a la crisis fueron de tres tipos:
- Reformismo democrático
- Reacción fascista
- Vía revolucionaria comunista
En España se adoptó la primera alternativa. La sociedad española
fue incapaz de resolver sus conflictos heredados del s.XX. Causas de la guerra:
necesidad reforma agraria, la educación… Estos temas producían la división
entre la sociedad española.
En un extremo estaban los sectores inmovilistas y
conservadores y por el otro los que creían que las posibilidades reales de un
gobierno obrero y campesino. En mitad de los extremos, el gobierno de la
República intentó su aparición reformista, esta tropezó con lo que ha sido
denominado “equilibrio de incapacidades” que puede considerarse la causa
próxima de la guerra. Cuando se produce esta incapacidad generalizada en una
sociedad necesitada de soluciones políticas, la situación se resuelve de manera
violenta. En este caso fue la intención de un sector del ejército contra el
gobierno legítimo del Frente popular. La repercusión internacional fue
inmediata: las potencias fascistas apoyaran al “Ejército Nacional”; La URSS a
la República. Los gobiernos democráticos decidieron no apoyar de manera clara a
la República por miedo a extender el conflicto fuera de España. El último
aspecto a tratar es la división interna que se produjo en el bando republicano.
Al final, poco a poco fue recuperando el control y se plantearon dos opciones:
guerra y revolución al mismo tiempo o priorizar los esfuerzos de la guerra para
luego asegurar los cambios sociales. Esta disputa provocó una guerra civil
dentro de la guerra civil cuyo mejor ejemplo son los “Hechos de Mayo”
En conclusión, este texto resulta importante al situar las
causas de la Guerra Civil española en un doble contexto, nacional e
internacional planteándolas como un antecedente y ensayo de la 2ª Guerra
Mundial y dentro de una más amplia “Guerra Civil Europea”. También valora las
causas de la derrota republicana y el inicio de la dictadura Franquista.
Consecuencias de la
guerra civil:
Humanas: muerte, represión y exilio.Económicas: Destrucciones de ferrocarriles, carreteras, miles y miles de casas. La producción industrial descendió por la falta de materias primas y de energía, y la agrícola debido a la marcha de los hombres al frente, la falta de abonos, simientes y animales de tiro. También, cayó la inversión, el comercio exterior y el consumo privado. Hacienda estaba arruinada.
Culturales: La mayoría de los intelectuales tuvieron que exiliarse perdiendo de esta forma una gran parte de los escritores, artistas y profesionales (Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado…)
El impacto de la Guerra civil y de sus consecuencias fue
grande y ha llegado hasta tiempos recientes: el miedo de una repetición de otro
episodio de enfrentamientos similar, tras la muerte de Franco, facilitó la
transición a la democracia.